“Reivindicar el valor que tiene la palabra, el valor social, lo que implica dar la palabra”: Andrés Ortiz

Para la edición 31 de la Feria Internacional del Libro 2018 en el pabellón de universidades este jueves 19 de abril a las 5:00 pm se presentará la obra investigativa “Vivir la guerra contando la paz: alter comunicación, paz y conflicto en Colombia”, desarrollada con tres experiencias distintas de medios comunitarios en distintas regiones del país que se encuentran en medio de distintos actores del conflicto armado y social.

Este texto es una sistematización de las experiencias con los medios comunitarios Inga kuna Estéreo, ubicado en la inspección Yurayaco en San José del fragua en Caquetá; la emisora comunitaria Piamonte Estéreo, ubicada en Piamonte, en la baja bota caucana; y con la emisora Ocaina Estéreo en Puerto Caicedo, Putumayo.

Con esta obra se busca retratar las experiencias de estos “alter medios” y las personas que en medio de un “contexto de guerra”, zonas donde hay todo tipo de actores armadosguerrilleros, insurgentes, nos referimos a actores paramiliares, bandas criminales y presencia de las fuerzas militares del Estado” desarrollan “actividades relacionadas con procesos comunicativos” indica Andrés Ortiz, investigador y escritor partícipe de esta obra.

La importancia de este texto radica en que es un referente que sirve para “reconocer el trabajo que vienen desarrollando estos altercomunicadores” aportando no solo a esos “procesos comunicativos” sino también “a la construcción política de lo público en sus territorios y en sus comunidades” brindando “elementos” para discutir “los asuntos comunes en las comunidades” y participar así en el devenir de sus comunidades.

 De interrogantes y luchas comunes

Para responder interrogantes como el saber ¿por qué se forman medios en lugares tan alejados? y ¿hasta dónde el conflicto armado permite por ejemplo hablar de temas relacionados con el mismo conflicto? fue necesario establecer los orígenes y el progreso de estas experiencias a través de la conversación con los comunicadores comunitarios, los recorridos por el territorio, las entrevistas para recoger la “información testimonial” y “la memoria de los mismos actores”, estos elementos fueron pilares para dar origen al texto final con apuntes como que “la gente busca estrategias y métodos para poder hablar, así no sea de manera directa de los problemas que se están presentando en su comunidad” comenta Ortiz.

Pese a que mucha gente “está reacia a participar en esta especie de proyectos que surgen en los ámbitos académicos porque muchas de estas experiencias de investigación se quedan haciendo estorbo en los anaqueles de los libros de los investigadores pero no tienen realmente  un impacto en las comunidades” como afirma el académico, se logró entablar amistades y  “desarrollar algunas acciones en favor de estas experiencias” continuando con el apoyo a las mismas por ejemplo “estableciendo alianzas para poder desarrollar proceso de formación para poder desarrollar de manera conjunta contenidos” buscando no desarraigarse de los procesos ya iniciados.

En cuanto a la presentación en la FILBO del texto, Ortiz plantea la importancia del espacio, mas no lo fundamental del mismo ya que este “permite compartir con un público más amplio los resultados de la investigación”, pero resalta que el resultado de este tipo de trabajos debe presentarse “en las comunidades mismas porque finalmente es con ellas y es a ellas a quienes beneficia el análisis compartido que se pudo haber realizado  y que se sintetiza en esta publicación” buscando así plantear acciones en “el trabajo altercomunicativo en el conflicto armado y social” que rodea estas comunidades.

La palabra un compromiso que continúa

En esta investigación “Vivir la guerra contando la paz: alter comunicación, paz y conflicto en Colombia”  se resalta el trabajo conjunto de Lisset Espinel, Waira Nina Jacamamijoy, Liverman Rengifo,  Carlos Martínez Cuellar y Andrés Felipe Ortiz quienes ganaron la convocatoria interna de investigaciones de la Universidad Santo Tomás que financió esta investigación, sin embargo existe claridad en que este es un trabajo que continúa porque “sabemos que esto no es un cierre propiamente del proceso” sino que en cambio “genera mayores responsabilidades frente a lo que implica el contacto, la relación y el trabajo conjunto con las comunidades”.

De esta forma que la paz y el conflicto están atravesados por los procesos comunicativos y la palabra “se puede transmitir como dispositivo a partir del cual se transmiten o las intenciones de la guerra o las intenciones de la paz” y este texto que será presentado en esta edición de la FILBO brinda posibilidades de entender esa palabra que “nos permite nombrar las cosas, establecer el contacto con el otro”.

Además de  “reivindicar el valor que tiene la palabra, el valor social, lo que implica dar la palabra por ejemplo” y que en estas experiencias comunitarias Inga kuna Estéreo, Piamonte Estéreo y Ocaina Estéreo esto se demuestra al punto que

tendríamos mucho que aprender de ellos, como la comunicación es un instrumento para poder acercarme al otro sin necesidad de utilizar otros medios… incluso otros medios más violentos
Afirma el investigador Andrés Ortiz.

Redacción: SubLiteratura

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